ESTE TRABAJO OBTUVO EL PREMIO 2005 DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES –Distrito IVº- EN EL RUBRO “MEDICINA SOCIAL”DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL EN LA ZONA NORTE DEL GRAN BUENOS AIRESExperiencia del Cuerpo Medico de Policía Científica de San IsidroJORGE R. VELICH; WALTER A. CRESPO; LEONEL SPAGNUOLO; LUCIANA L. ROMAN.Dirección Delegación Departamental de Policía Científica – San Isidro
From the besieged Ardea all in post, Borne by the trustless wing of false desire, Lust-breathed Tarquin leaves the roman host, And to Collatium bears the lightless fire, Which, in pale embers hid, lurks to aspire And girdle with embracing flames the waist Of Collatine's fair love, Lucrece the chaste.
“The rape of Lucrece” William Shakespeare
INTRODUCCION En 1999, la ley 25087 reformó el titulo IIIº del Código Penal, pasando a denominar como “Delitos contra la integridad sexual” (DIS), a los anteriormente denominados “Delitos contra la honestidad”. Es en este tipo de delitos donde se ve, tal vez, la mayor cifra de estadísticas ocultas, vale decir de hechos no denunciados. En la investigación de estos hechos cumple un papel más que destacado la intervención del Medico Legista. En la Provincia de Buenos Aires, particularmente en el Departamento Judicial de San Isidro, este rol pericial es cubierto -en la gran mayoría de los casos- por el Médico de Policía, dependiente de la Dirección de Policía Científica. La temprana intervención del Médico de Policía, lo pone en la circunstancia de tener que involucrarse, además, en la asistencia inicial de la victima de DIS. En el presente trabajo se analizan estadísticamente los Delitos contra la Integridad Sexual (DIS), a través de los informes médico legales realizados a las victimas de hechos denunciados. Se comparan los resultados con la literatura nacional y mundial. Adicionalmente se trata de poner en discusión el método de trabajo de los médicos de policía, con el objeto de mejorar y optimizar la labor de quienes deben dar los cimientos a una eficaz y eficiente resolución de los casos, tanto en lo jurídico como en la asistencia para la victima. MATERIAL Y METODOSe trabajó sobre los informes médico legales realizados entre el 1º de Julio de 2004 y el 30 de Junio de 2005. Los mismos se hicieron sobre las victimas de DIS con denuncias en las distintas dependencias policiales así como en las Unidades Funcionales de Investigación de los partidos de Vicente López, San Isidro, San Fernando, Tigre y Pilar, los que integran el Departamento Judicial de San Isidro.Los informes surgen de la intervención de los médicos de policía que realizan guardias permanentes en dependencias de la Jefatura Departamental, en la localidad de Tigre y en la sede del Cuerpo Médico de la Policía Científica, con asiento en la localidad de Martínez. La mayoría de los profesionales son especialistas en Medicina Legal, con actividad asistencial diversa en disciplinas clínicas, quirúrgicas y de salud mental. Se contabilizaron un total de 211 informes. Se analizaron de acuerdo al mes de realización, dependencia judicial o policial interviniente, sexo y edad de la victima y tipo de abuso sufrido en los casos en que se pudo determinar. Cuando fue factible, se incluyó la existencia o no de lesiones extragenitales y su carácter jurídico.RESULTADOSEntre los meses de Septiembre-04 y Enero-05, se realizaron más de 20 informes por mes, siendo el promedio para ese periodo de 23,4 informes mensuales. En tanto que en el resto del año el promedio fue de 16 informes por mes. La máxima fue de 28 informes durante el mes de Noviembre y el menor número de informes se realizo en los meses de Agosto-04 y Junio-05. Resultó llamativa la presencia de picos de 19 y 18 informes en Julio-04 y Abril-05. El promedio para todo el año fue de 17,75 informes mensuales. Cabe agregar que, en algunos casos sin relevancia estadística, el informe médico legal se realizó sobre hechos denunciados meses después de ocurridos. GRAFICO 01 Las víctimas fueron de sexo masculino en un 13% de los casos y de sexo femenino en un 87%. GRAFICO 02 Los grupos etarios se dividieron en menores de un año de edad, 1 a 6 años (preescolares), 7 a 13 años (siendo esta última edad el límite dado por la ley para que se considere abuso sexual todo hecho con o sin consentimiento), 14 a 16 años (tomando la edad límite para el delito de estupro), 17 a 20 años, 21a 30, 31a 40, 41a 50 (se dividió por décadas para su más práctico análisis) y mayores de 50 años. GRAFICO 03 El 28% de los casos denunciados correspondió a victimas de entre 7 y 13 años, siendo llamativo que el 63% de las victimas tenia menos de 17 años de edad. Los porcentajes decrecen desde un 17% de victimas entre los 17 y 20 años de edad, un 13% entre los 21 y 30, y un 7% entre los 31 y 50 años. No se observaron casos donde las victimas fueran menores de 1 año o mayores de 50. GRAFICO 04 Al analizar cada género por separado, encontramos que entre las víctimas femeninas un 43% tenían menos de 13 años. Entre las víctimas de sexo masculino, en tanto, un 46% correspondían a ese grupo etario. No deja de ser llamativo lo que se observa en la franja de 31 a 50 años, donde encontramos un 20% del total de víctimas masculinas y tan solo un 7% de las de género femenino. GRAFICOS 05 a y 05 b Entre las víctimas de 1 a 13 años, un 89% fueron mujeres; de las víctimas de 14 a 20 años 93% eran de sexo femenino y en el grupo de más de 21 años el porcentaje de mujeres fue de 86%. Entre los meses de septiembre de 2004 y enero de 2005, un 47% de las víctimas fue de menos de 13 años de edad y un 32% de entre 14 y 20 años. En el periodo de menor incidencia de DIS (julio a agosto del 2004, febrero a junio de 2005) estos porcentajes fueron de 42% para los menores de 13 años y de 37,5% para victimas de entre 14 y 20 años de edad. Esto puede leerse como un mayor porcentaje de victimas menores de 20 años en los periodos de baja incidencia, otoño e invierno aproximadamente. En tanto que el periodo de alta incidencia, estival, presenta un aumento relativo de las víctimas mayores de 21 años. En cuanto al género, el periodo de baja incidencia muestra un mayor porcentaje de victimas masculinas (16% contra 10%). De los 211 informes relevados, un 43% correspondieron a denuncias realizadas en dependencias policiales y judiciales del partido de Pilar. Un 18% al partido de San Isidro, siguiendo los demás municipios con menos del 15% del total cada uno. GRAFICOS 06 Y 07En Pilar la distribución mensual muestra una tendencia similar al total, con una máxima en el mes de diciembre de 2004 (16 informes). Entre los meses de septiembre de 2004 y enero de 2005 el promedio mensual de informes fue de 11,6 por mes. El resto del año se produjo un promedio de 4,7 informes mensuales. El promedio para todo el periodo anual fue de 7,6 informes por mes. GRAFICO 08 Para Tigre la distribución fue más atípica, con un promedio anual de 2,5 informes por mes. Llama la atención la ausencia de reportes en marzo de 2005. GRAFICO 09 En San Fernando, en un total de 28 informes, encontramos una notoria máxima en el mes de Noviembre de 2004. No se hallaron reportes en los meses de marzo y mayo de 2005. El promedio del año fue similar al de Tigre: 2,33 informes por mes. GRAFICO 10 San Isidro es -llamativamente- el segundo partido en cantidad de hechos denunciados, con un total de 37 informes realizados en el periodo. La media fue de 3 informes mensuales, con una máxima en noviembre (7 hechos) y una distribución que se acerca a los patrones generales. GRAFICO 11El partido de Vicente López resulto el que menos hechos tuvo denunciados: 25 para el lapso en estudio. La distribución anual presentó un patrón atípico y la media mensual fue de 2 informes. Los máximos se presentaron fuera de la época estival. GRAFICO 12 En relación a la distribución por géneros, no se encontraron diferencias relevantes entre San Fernando, Tigre y Pilar. En el partido de Tigre se registro un 18% de denuncias de victimas masculinas para el total de ese distrito. Pilar un 12% y San Fernando un 11%. San Isidro ostentó una amplia mayoría de víctimas femeninas (92%). Vicente López, en cambio, presentó sólo un 80% de victimas de genero femenino. En la distribución etaria analizada por municipio, resultó llamativa la máxima de hechos sobre victimas menores de 13 años en el partido de Pilar. En el partido de Tigre, la máxima se produjo en el grupo de entre 14 y 16 años. En tanto que para San Fernando la distribución fue mas dispersa, pero con prevalencia de victimas menores de 17 años. San Isidro, en cambio, presento un bajo índice de denuncias para victimas menores de 13 años. En Vicente López, la distribución por edades fue uniforme. GRAFICOS 13 a 17Del total de 211 informes, 203 permitieron, por la calidad de su contenido (anamnesis y examen físico), aproximarse al tipo penal perpetrado. No obstante en un 56% de estos casos no pudo comprobarse su comisión desde el punto de vista médico legal. En un 33% se comprobó acceso carnal (violación), un 9% correspondieron a abuso sexual simple (Art. 119º primer párrafo, CPN) y fueron escasos los informes que permitieron pensar en sometimiento (Art. 119º segundo párrafo, CPN) y estupro (Art. 120º CPN). GRAFICO 18En cuanto a las posibilidades de analizar otras variables como cantidad de agresores, calidad del agresor (conocido-desconocido, pariente directo, vecino, etc.) o el ambiente en que se produjo (lugar abierto o cerrado, ámbito laboral, escolar, hogar, etc.) los datos no fueron válidos debido a la insuficiencia de los informes, en general por un incompleto o directamente ausente relato de los hechos obtenido por el interrogatorio. Un 82% de los casos tuvieron esta falencia. GRAFICO 19Pudo determinarse la existencia y calidad jurídica de las lesiones extragenitales en 200 casos, destacándose que en un 64% de los casos no se hallaron traumatismos asociados al hecho denunciado. GRAFICO 20 En relación a la obtención de rastros (hisopado vaginal, hisopado anal, secuestro de ropas), se remitió material a los gabinetes de Policía Científica en un 40% de los casos. DISCUSION Y COMENTARIOS Los resultados obtenidos coinciden, en general, con los observados en la bibliografía general sobre epidemiología de los DIS. De todas formas, siguiendo a Lencioni, debemos decir que si bien las estadísticas nos permiten conocer la calidad del problema, queda oculta la verdadera magnitud del mismo. Y esto ocurre por la inasequible razón de que la gran mayoría de los Delitos contra la Integridad Sexual no se denuncian. De aquí que tomando con excesivo celo las estadísticas, toda conclusión puede llegar a ser errónea y en consecuencia puede llevar al fracaso las políticas de investigación y prevención[1]. Como sea, es escasa la cantidad de estudios de este tipo en Argentina. En Córdoba, Crembil estudió 298 casos durante el año 1998[2], referidos al ámbito de la Policía Judicial de la provincia mediterránea. La Dirección Nacional de Política Criminal, a través del SNIC (sistema nacional de información criminal) reportó para el año 2004 un total de 10367 denuncias sobre delitos sexuales para el total del país; con un total de 2161 para la Provincia de Buenos Aires y 826 para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires[3]. En el año 2003, en la Ciudad de Buenos Aires, se denunció una violación cada 48 horas, y sólo se esclareció el 28% del los casos. Para el primer semestre del 2003 se registraron 390 denuncias en Buenos Aires, 235 en Salta, 150 en Córdoba y 127 en Santa Fe. No se efectuaron denuncias en Tierra del Fuego, todo según datos obtenidos del organismo nacional arriba mencionado[4]. A nivel internacional, la diversidad de estudios es marcada. En Estado Unidos, por ejemplo, en un solo año (1995) se investigaron 354.000 violaciones o intentos de tal. Según datos de Tedeschi, citado por Lencioni, desde 1987 a 1999 los delitos sexuales se incrementaron un 300% en la nación del norte, llegando a estimarse que un 44% de las mujeres ha sido violada o al menos sufrió una tentativa[5]. Similares incrementos se registraron en Europa. En Suecia una encuesta a pacientes de una clínica de Ginecología, reveló que 1 de cada 12 mujeres admitía haber sido abusada al menos una vez en su vida[6]. En Sudáfrica se relatan las cifras mas escalofriantes relevadas por centros académicos. A más del incremento geométrico de este tipo de delitos, se agrega el hecho de que la casi totalidad de las violaciones se da sobre mujeres menores de 18 años. Diversas causas históricas, como la discriminación racial, abonan en tal sentido. Se destaca especialmente la persistencia de un mito según el cual el SIDA se cura al tener relaciones con un niña virgen[7]. Al observar nuestros resultados sobre la cantidad de denuncias de DIS por mes, encontramos que el incremento de hechos denunciados entre los meses de septiembre y enero coincide con lo observado en Córdoba por Crembil y colaboradores[8], entendiendo que la influencia del incremento de la temperatura ambiente así como del tipo de ropas pueden tener alguna influencia[9], variables que nosotros entendemos insuficientes en la explicación del fenómeno. Vemos que la distribución por mes es más uniforme en los partidos de San Fernando, Tigre y Vicente López. San Isidro muestra una relación inversa, siendo posible que el fenómeno obedezca a una más baja tasa de denuncias de abuso infantil. Algo más reveladora es la variación anual de la edad de las víctimas, donde en los meses de clima frío la prevalencia se da entre víctimas menores de edad (conla llamativa excepción de Vicente López). Puede ensayarse una explicación sobre este fenómeno a partir de la ocurrencia de los DIS sobre niños en lugares cerrados y probablemente por allegados o parientes. Nos acompañan en este sentido las observaciones citadas por Lencioni en trabajos de nuestro país y América Latina[10]. En relación al sexo de las víctimas, los resultados en general son coincidentes. Para nuestra muestra, sobre el total se registró un 87% de victimas de género femenino. Crembil enumera un 80% de mujeres[11]; en los Estados Unidos la frecuencia de victimas masculinas oscila en los diversos estudios entre un 5 y un 14%[12]. Para nuestro estudio, analizando los porcentajes en los cinco municipios, no se advirtieron diferencias mayormente significativas, siendo que en Vicente López se alcanzó un máximo de 20% de víctimas masculinas, así como que en San Isidro sólo se denunciaron un 8% de hechos con victimas masculinas. Las relaciones entre edad y sexo -en nuestro estudio- no muestran características dignas de ser destacadas como especiales. En otros estudios, por ejemplo en Estados Unidos, se observa que el porcentaje de victimas masculinas va disminuyendo proporcionalmente con la edad[13]. Inversos resultados fueron observados por Crembil en Córdoba[14]. La distribución por edades de las víctimas revela un marcado predominio de las de 7 a 13 años en la muestra general. Resultado este coincidente con el observado en Rosario[15] y aproximado al observado en Córdoba[16]. La incidencia francamente alta de DIS denunciados en el partido de Pilar (43%) implica un dato a ser evaluado cuidadosamente, por lo que queda abierto a próximas y amplias investigaciones. También deberá ser tenido como fuente de trabajos futuros la relación porcentual entre dependencias donde se realizan las denuncias. Un resultado que motiva a mejorar la calidad del trabajo pericial, es el de los datos cuantitativamente insatisfactorios que pudieron obtenerse en cuanto a tipos delictivos, calidad y cantidad de agresores, obtención de rastros, etc. La insuficiencia de los informes (estimada en un 82%) se debe en gran medida a la carencia de un interrogatorio inicial a la víctima por parte del Médico de Policía. Es necesario revertir esta cuestión, máxime teniendo en cuenta que la mayor parte de los datos útiles para el progreso de la investigación, son obtenidos en la particular relación (“rapport”) del médico con la víctima[17]. A fin de revertir esta carencia, será de utilidad la realización de academias instructivas entre el cuerpo de Médicos de Policía, para unificar criterios y protocolos de actuación. No podemos terminar esta discusión sin hacer mención a la realidad referente a las cifras ocultas de DIS. Largo sería analizar, escapando a los objetivos del presente trabajo, las causas por las cuales se denuncia una mínima cantidad de hechos de DIS. Valga por el momento señalar que, cuantitativamente, de acuerdo a los resultados obtenidos de las encuestas de victimización de la Dirección Nacional de Política Criminal, no se denuncia, en la Provincia de Buenos Aires, alrededor de un 85% de los casos ocurridos[18]. En una rápida traspolación de las cifras, significaría que en el período estudiado ocurrieron un total cercano a los 1400 hechos. De la perseverancia en emprendimientos conjuntos de desarrollo de métodos de trabajo, así como en el mejoramiento de los recursos dispuestos tanto para la investigación criminal como para la asistencia y contención de las victimas, depende en gran medida revertir esta tendencia al ocultamiento.
REFERENCIAS: [1] LENCIONI L J., “Sexología y tocoginecología médico legal”, Ed. Corpus, Rosario, 2005. [2] SIMONI H; CREMBIL J; JAREMCZUK N; BREDESTON C. “Delitos de instancia privada; nuestra experiencia” Actas del 20° aniversario de la Asociación de Médicos, Córdoba, 1999. [3] DIRECCION NACIONAL DE POLITICA CRIMINAL. Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación. “Hechos delictuosos registrados por Policías, Gendarmería y Prefectura. Año 2004”. [4] LA NACION, Domingo 7 de marzo de 2004, Información General. [5] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [6] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [7] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [8] SIMONI H. et al. (Ob. Cit.) [9] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [10] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [11] SIMONI H. et al. (Ob. Cit.) [12] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [13] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [14] SIMONI H. et al. (Ob. Cit.) [15] LENCIONI L.J. (Ob. Cit.) [16] SIMONI H. et al. (Ob. Cit.) [17] KVITKO L.A. “La Violación”; Ed. Trillas, México, 1986 [18] Estudio de Victimización, Gran Buenos Aires, 2003. Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Dirección Nacional de Política Criminal, Julio de 2004. |